En las sociedades modernas la juventud y la belleza son sinónimo de éxito y aceptación a nivel personal y profesional.
Por esta razón es que nos preocupa tanto el deterioro estético y fisiológico de la piel provocado por el paso del tiempo.
Con el transcurso de los años, los mecanismos de defensa de nuestro organismo contra fenómenos endógenos (involución de los procesos internos) y exógenos (agentes externos) disminuyen su eficacia, apareciendo evidencias estéticas de daño cutáneo. Entre las más habituales podemos citar las discromías (manchas en la piel), el engrosamiento de la epidermis, la perdida de turgencia, elasticidad y luminosidad, etc.
El deterioro de la matriz extracelular y la ruptura de las fibras proteicas (colágeno, elastina y demás proteínas del tejido conjuntivo provocan la aparición de pliegues de mayor o menor profundidad llamados arrugas o líneas de expresión: los signos más evidentes del envejecimiento de la piel.
El tratamiento en gabinete va a consistir en tres etapas: higiene, tonificación y corrección con el objetivo de normalizar el funcionamiento fisiológico de la piel, induciendo la renovación celular, nutriendo, hidratando y facilitando la oxigenación ayudando a prevenir el avance de los procesos determinantes del debilitamiento de los tejidos de la piel.
El tratamiento debe ser realizado por una cosmiatra diplomada con experiencia, supervisada por un médico.
Con este tratamiento apuntamos a la prevención del envejecimiento prematuro de nuestra piel, aplicando los principios activos específicos, ampollas, máscaras, acompañando el tratamiento con un masaje facial totalmente renovador, aportando los nutrientes necesarios, hidratando y oxigenando los tejidos.
Prevení el envejecimiento
prematuro de tu piel